

Tritones
Hijos del mar, esta raza anfibia se caracteriza por su apariencia mitad pez y mitad humano. Capaces de respirar tanto bajo el agua como en la superficie, los más veloces nadando y en el uso de la magia. Los más jóvenes pronto hacen un uso del maná mucho más fluido que cualquier archimago de otra raza. Su hogar está en las profundidades del mar, aunque algunos son capaces de vivir en marismas y ríos. Sólo los pocos que se atreven a vivir en tierra se ven obligados a gastar parte de su magia en la creación de lagos artificiales para construir sus edificios.
Su origen se remonta a los tiempos en que el primigenio Cthulhu aterrizó momentáneamente en este mundo, creando a los tritones como sus leales siervos. Pero la estancia del dios fue corta y partió de nuevo, dejando atrás a esta raza, que logró subsistir sin su dios y, generación tras generación, se independizó de sus corruptas raíces purificándose con la adoración de la madre Aqua.


Tritones Renegados
Los Tritones que no lograron independizarse de su creador, Cthulhu, sufrieron una adicción insaciable producida por la lejanía del Primigenio, no lograron purificarse y mantuvieron sus caóticas raíces, conservando su horrenda forma primitiva y aún con maldad en sus corazones.
Sin embargo lograron controlar su adicción y resurgieron como imperio, repoblando sus arcaicas ruinas y volviendo a venerar los templos de su padre y señor, corrompiendo en su nombre todo cuanto podían y llevando a cabo macabros sacrificios en los altares.


Enanos Hachasangrienta
Los enanos nacieron en la montaña. Fueron creados por los dioses entre la piedra y los minerales, logrando tener una grandísima afinidad a ellos. De pies cortos y larga barba, anchos de hombros y toscos, los enanos son una raza reconocida por su talentosa e inmejorable arte minera y su artesanía con la cantera y la fragua. Dicen que son capaces de oler el oro bajo tierra y sus armas y armaduras tienen las mejores aleaciones.
El clan hachasangrienta es el más bélico entre la raza enana. Cultivando el arte de la guerra desde eones. El clan disfruta con el pillaje y las guerras, y hace tiempo que usan sus picos para romper cabezas y robar el oro envezde extraerlo. Su gobierno es expansionista, creando revueltas entre los ciudadanos si no se realizan incursiones cada poco tiempo. Sus ataques causan unos estragos temibles, gracias a su dura disciplina y su selección racial entre los niños. Un hachasangrienta no dejará que la sangre de su hacha se seque.


Enanos Cascodeplata
El clan Cascodeplata se caracteriza por sus brillantes y laboriosos artesanos del metal, que son capaces de crear y forjar auténticas maravillas. Se les conoce por su pasión por las joyas, codiciadas por su durabilidad y belleza, pero también se les conoce por sus enormes fortalezas; nunca se alejan de sus ciudades, siempre construidas cerca o dentro de las montañas y de entre las cuales la mayor es Minas'mith'il, donde no dejan de excavar y excavar en busca de más riquezas.


Humanos
Fácilmente corrompibles, egoístas y sedientos de poder, a la raza de los hombres se la conoce por su instaurada jerarquía y sociedad de clases, tan afín a su naturaleza.
Se reproducen con rapidez y en cantidad por su corto tiempo de vida, pero la gran mayoría vive en la pobreza, considerándose sierva de una pequeña minoría con el nombre de Nobleza, que los explota para sus propios beneficios. Su avaricia y sistema económico les ha recompensado un comercio seguro y factible con muchas otras razas, logrando obtener lo que desean mediante el intercambio de productos. Aún así, es una raza joven y débil, que no puede llegar a alcanzar una gran destreza entre sus guerreros ni de erudición entre sus sabios.


Orcos
Sucios, musculosos y de carácter desconfiado a la vez que irascible, estas criaturas de piel verde y grandes colmillos es considerada para muchos una raza bárbara y peligrosa.
Se rigen por un sistema marcial muy primitivo, liderados por un Jefe de Guerra cometen asaltos sin parar a sus vecinos, formando clanes independientes. Su violencia innata les garantiza guerreros superiores a lo normal, por contra no son muy buenos con los negocios.


No-muertos
Sombríos y aterradores, estos seres malignos son temidos por las demás razas ya que poseen una inquietante naturaleza. Son los caídos de todas las épocas que han sido tocados por las manos de nigromantes, surgiendo de nuevo en una lastimera no-vida.
Sin necesidad de alimentarse ni otros principios mundanos, los no-muertos solo se contentan consumiendo la vida de su alrededor, saqueando y aniquilando en auténticas matanzas, para poder así engrosar sus filas y seguir los oscuros propósitos que pueblan sus pútridas mentes. Engendran sus necrópolis en aterradores cementerios, creadas por sus oscuros hechiceros.


Espíritus del Bosque
Nacidos con el vigor de una semilla y crecidos con la paciencia de un roble, los espíritus del bosque son unos druidas amantes de la vida y la naturaleza. Su sintonía natural les permite adoptar formas animales o vegetales, y a menudo son ayudados por esos seres.
Cegados como un animal acorralado, están dispuestos a sacar los dientes y morder con las mismas armas con las que son atacados. No dudarán en usar macabros poderes en honor de una causa justa.


Amazonas
Una raza compuesta únicamente por mujeres guerreras, se concentran en pequeñas tribus de escasa población y solo construyendo los edificios mínimos para la vida diaria. Famosas por su habilidad en el combate y sus legendarios secuestros de hombres entre las aldeas vecinas, con motivo de usarlos para reproducirse y preservar su clan.


Centauros
Estos bárbaros, mitad hombre mitad caballo, pueblan las estepas y son famosos por su velocidad, igualando o incluso superando la de los caballos. Viven en un sistema arcaico donde la agricultura y la lucha son el pan de cada día, con torneos tribales y grandes banquetes. No son propensos al saqueo, aunque muchas veces declaran la guerra a sus vecinos para aumentar sus territorios.
Aquellos que los consideran unas simples bestias conservan cicatrices en forma de pezuña o de punta de flecha que demuestran lo contrario.


Demonios
Todos los conocen por macabros cuentos y leyendas, pero nadie quiere aceptar su existencia como real. Estos seres, hijos de las llameantes entrañas de la tierra, colonizan pequeños y aislados territorios de la superficie con el objetivo del caos y la destrucción, asaltando ciudades, masacrando poblaciones enteras y creando auténticos rituales sangrientos donde todo espectador será maldecido con una locura perpetua.
Los demonios no son todos iguales ni tampoco del mismo poder. Tanto los engendros, llenos de pústulas y vomitando horribles ácidos por todas partes, como los grandes señores del abismo que pueden segar mil vidas con solo apretar el puño son los seres que sueñan con un mundo de terror y caos para toda la eternidad.


Elfos
Famosos por su arte con la madera y amantes de la cultura musical y artística, esta antigua raza de orejas puntiagudas habita normalmente en los bosques, moldeándolos a su comodidad creando ciudades que se funden con los árboles.
Sin embargo esta raza esconde una sociedad mucho más compleja y oscura. No toleran la deformidad entre sus congéneres, y consideran la belleza su máximo ideal, de modo que el resto de razas es automáticamente inferior a ojos de los elfos.


Los Malditos
Desechos, parias, maldecidos por sus hermanos y amigos, esta unión maldita de todas las razas forman un séquito oscuro y marchito. Los malditos acarrean una unión forzada ante un destino fatal, agrupándose para subsistir.
La mayoría de ellos ha sido maldecido con la runa del Colmillo o de la Luna, aunque hay muchos más. Estos desamparados se congregan en ciudades decadentes y sin ley, llena de cultos y rituales aborrecibles.
